Estimulación en Casa

Algunos padres y cuidadores creen que los niños solo aprenden cuando asisten a un jardín infantil o a un centro de estimulación, esto es una creencia que dista de la realidad!

Aquí  te mostraremos cómo cada espacio de tu casa y rutina se convierte en un ambiente de aprendizaje y que no necesitas ser un educador en primera infancia para potenciar las habilidades de tu niño desde el hogar, enfocándonos especialmente en la edad de 0 a 2 años, ya que la mayoría de niños mayores de 2 años asisten a centros infantiles.

Es importante que tengas en cuenta que todo aquello que le proporciones le aportará a su desarrollo y que cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, por lo tanto evita compararlo con otros, ya que si en los controles médicos o de crecimiento y desarrollo no te han hablado de alguna alerta es porque seguramente todo anda bien con su proceso.

Es fundamental que tengas en cuenta que la mente de los niños constantemente está absorbiendo todo lo que pasa a través de sus sentidos, por este motivo aquí te presentaremos alternativas para potenciar sus capacidades a través de la visión, el tacto, la audición, el gusto, el olfato y del desarrollo psicomotor valiéndote de todas las experiencias que el hogar y la rutina pueden proporcionar:

¿Cómo estimular la visión? aprovecha todos los objetos y experiencias que hay en el hogar: tu rostro, fotografías, su rostro y cuerpo reflejado en el espejo, su ropa, la tuya, sus juguetes, cuentos, los enceres de la cocina, los objetos de los cuartos, etc. Llévalo a dar pequeños paseos por la casa y presta especial atención a aquellos objetos que despiertan mayor interés para el niño y detente allí. Describe de manera sencilla sus características y para qué sirve. Muéstrale el día, la noche y aprovecha cada paseo que den para que observe los espacios que visiten.

¿Cómo estimular el oído? Hablarle se convierte en la fuente de estimulación más potente, utiliza un lenguaje concreto, claro y “normal”, no pienses que porque es un bebe o niño pequeño debes hablarle con diminutivos o palabras incorrectas (como miau-miau, en lugar de gato) para que te entienda. También experimenta cambiándole el tono e intensidad para que tenga diferentes experiencias con el sonido de tu voz. Descríbele cada lugar de la casa o lugar que visiten. Al igual que en el apartado anterior, aquí debes valerte de todos los sonidos que se presentan en el hogar y sus alrededores. Al escuchar sonidos como la licuadora, el timbre del horno microondas, la puerta, los carros que pasan, la voz de las personas que viven o visitan la casa, las mascotas, la ducha, los juguetes, la música, etc; debes hablarle de cada sonido, por ejemplo: ese sonido es de la licuadora.

¿Cómo estimular el tacto? estar en contacto con él o ella es la mejor estimulación táctil que le puedes brindar. Aprovecha cada instante de la rutina como el baño, el cambio de pañal, de ropa, al echarle crema, limpiar su boca, sus manos, su rostro, etc., para masajearlo, acariciarlo, abrazarlo y expresarle lo importante que es para ti. Otras experiencias que ayudarán a estimularlo y que disfrutará será frotar en su cuerpo y plantas de las manos y pies diferentes texturas como algodón, plumas, papel rugoso, hierva, para que sienta diferencias en lo áspero, liso, suave, etc. Igualmente permítele experimentar diferentes temperaturas, lógicamente, sin poner en peligro su integridad.

¿Cómo estimular el olfato? este es uno de los sentidos que se trabaja en menor medida o de forma no tan consiente, pero que es igual de importante a los demás. La forma de estimular el olfato es muy sencilla, solo acerca por pequeños periodos de tiempo diferentes aromas que se encuentren en tu hogar a la nariz del niño y nómbralo explicando la asociación del olor y el objeto: frutas, chocolate, su comida, el perfume de las personas que viven en casa, la crema, jabón o shampú, flores, etc. Al pasar por su nariz la fruta con la cual le harás papilla puedes decirle, por ejemplo: este es un mago, con el que te haré una papilla. Igualmente en el ambiente el niño encontrará aromas que no siempre son agradables para él, presta atención con cuales manifiesta desagrado, por ejemplo, algunos productos de limpieza u olores muy fuertes. A medida que crecen irán asociando los olores a los objetos o personas.

¿Cómo estimular el gusto? para estimular este sentido basta que le presentes una alimentación variada en sabores, texturas y temperaturas, según las indicaciones de alimentación para su edad. Es interesante cuando le proporcionas experiencias en las que le permites cambiar de un sabor a otro (por ejemplo: de uno dulce a uno salado), de una textura a otra (por ejemplo: de líquido a papilla) y de una temperatura a otra (por ejemplo: de frio a tibio).

¿Cómo estimular el desarrollo psicomotor? desde el hogar la actividad que más estimula el desarrollo psicomotor en los niños es dejarlos en el suelo. Proporciona una casa/espacio seguro para ellos mitigando al máximo los riesgos presentes y permíteles el movimiento. Evita que el niño pase mucho tiempo en la sillita vibradora, en brazos o en el coche. Tenerlo en el suelo le ayudará a fortalecer los músculos que rodean su cuello, hombros, brazos, piernas y a promover el desarrollo de sus habilidades motoras. Recuerda que siempre debe estar bajo la supervisión de un adulto.

Para finalizar es importante tener en cuenta que, independiente de la edad que tenga su niño, el hogar siempre será uno de los ambientes de aprendizaje más importante. Toda actividad y/o experiencia que allí se vive es una fuente inagotable de estimulación para su desarrollo en todas las áreas.

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