Nuestra casa es un lugar seguro

Cuando somos padres emerge la necesidad de proteger a nuestros hijos de la mayor parte de los peligros a los que pueden estar expuestos, en cada uno de los ambientes en los cuales se desenvuelven, uno de ellos es la casa y por ello se hace necesario hacer de este un sitio seguro, esto requiere en primera instancia, ver nuestro hogar de una manera diferente.
Cuando uno no tiene niños, o cuando son recién nacidos, probablemente organiza su hogar a su propio gusto, teniendo en cuenta los riesgos para un adulto. Pero cuando tenemos niños que están creciendo, es necesario contemplar los riesgos que pueden estar en el hogar para su edad, por ello algunos artículos y/o elementos necesitarán ser guardados con llave en lugares que no estén al alcance de sus manos exploradoras.
Realmente existen peligros y riesgos en todas partes, por lo tanto, es relevante tomar las acciones apropiados para prevenir cualquier accidente, para lo cual te recomendamos:

1. Iniciar con la identificación de riesgos que podamos tener en casa, para ello es importante hacer un recorrido por la misma, arrodillarse a la altura de un niño para que puedas ver la casa como él o ella lo ve. La perspectiva del nivel visual de un niño realmente ayuda a identificar cosas que no se hubieran pensado antes. Durante este recorrido puedes hacerte preguntas como:
• ¿Los tomas de corriente y aparatos eléctricos funcionan bien? ¿Hay cables sueltos o enchufes sin cubrir?
• ¿Los productos de aseo y otros químicos se encuentran en un lugar seguro y fuera del alcance de los niños?
• ¿Los niños permanecen alejados de la cocina o del lugar donde se plancha la ropa?
• ¿Las terrazas, balcones son seguros para todos? ¿Hay barandas o barreras?
• ¿Los elementos con filo como cuchillos, máquinas de afeitar y herramientas están guardadas en un lugar seguro?
• ¿Los muebles, repisas que están en la pared están fijados con firmeza?
• ¿El piso está libre de objetos que permitan circular libremente?
• ¿Los vidrios de puertas y ventanas están en buen estado, o hay algunos rotos o flojos?
• ¿Saltar sobre las sillas, mesas o muebles está permitido en casa?

2. Evita que los niños permanezcan mucho tiempo solos, así sea en la sala, la habitación o en algún sitio cercano a ti.

3. Enséñales que existen espacios propicios para todo: para estudiar, comer, descansar y por supuesto divertirse, evitar al máximo jugar en sitios peligrosos como escaleras, ventanas y balcones.

4. Asegúrate que los juguetes de los niños no tengan piezas cortantes ni ángulos puntiagudos y que tampoco sean fabricados con materiales tóxicos, además el tamaño; que sean lo suficientemente grandes para impedir que se los introduzcan en la boca y que se los traguen.

5. Ten cuidado con el agua: Si tienes tanques de almacenamiento de agua en casa, o baldes verifica que estén vacíos o con las tapas correspondientes.

6. Evita preparar los alimentos con el niño en brazos o dejarlos solos en este lugar. Según el Ministerio de Salud los niños menores de 9 años son la población más vulnerable para sufrir accidentes por quemaduras en el hogar. Si crees que tu hijo ya está en edad que puede ayudarte con la preparación de alimentos, recuérdale que no puede tocar las ollas calientes, ni acercarse más de la cuenta a los fogones.

Para finalizar, te invitamos a que de manera periódica puedas revisar los riesgos en casa, conversar con los niños según la edad para que comprendan los riesgos a los que puedan estar expuestos y de esta manera garanticemos que nuestro hogar sea un sitio en que los niños puedan convivir de manera segura para su adecuado desarrollo.

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