Alertas en el Desarrollo Infantil

Como padres uno de nuestros mayores deseos es que el desarrollo de nuestros hijos se de adecuadamente y en los tiempos estipulados, pero ¿cómo podemos darnos cuenta si nuestro hijo tiene alguna alerta en su desarrollo? Para iniciar es importante comprender dos aspectos: el ritmo individual y las alertas en el desarrollo.

Comprendemos el ritmo individual como el reconocimiento de que ningún niño se desarrolla exactamente igual a otro. Se debe tener en cuenta que los procesos de desarrollo de los niños cuentan con unas márgenes de “normalidad” que le permitirán a los adultos que acompañan no apresurarlos en su desarrollo ni homogeneizar los hitos que van alcanzando en la misma edad cronológica, especialmente en los primeros dos años donde el desarrollo es tan acelerado, por ejemplo: tu hijo de 12 meses podrá caminar solo por primera vez, mientras su primito o vecino lo hizo a los 14 meses, esto significa que el desarrollo de ambos niños no es igual pero están dentro de las márgenes de normalidad en su desarrollo, por esto no es adecuado compararlos entre sí para tratar de acelerar los procesos.

Por su parte una alerta en el desarrollo es un conjunto de signos y manifestaciones que indican que algo no se está dando adecuadamente en el desarrollo de tu hijo según su edad y que es importante prestarle atención e identificar factores de salud, ambientales, familiares o sociales que pueden estar influyendo en su proceso. Es importante tener presente que no todas las señales de alerta indican un retraso en el desarrollo, en ocasiones son pasajeras y responden a una alteración en uno de los factores anteriormente mencionados.

Para identificar las alertas es importante tener presente las diferentes áreas del desarrollo de tu hijo y los hitos que deben ir alcanzando según su edad, te recomendamos consultar las Escala Abreviada del Desarrollo, es una escala diseñada para los niños colombianos que nos van mostrando dentro de las márgenes de tiempo adecuadas como debe ir el desarrollo de tu hijo. A continuación, encontrarás por cada una de las áreas algunos ejemplos de posibles alertas[1] que se pueden presentar, recuerda tener presente que las alertas en el desarrollo están estrictamente enmarcadas y determinadas por la edad de tu hijo.

Desarrollo Comunicativo: Se trata de la capacidad del niño para comprender y utilizar el lenguaje. Incluye el desarrollo de diferentes formas de lenguaje: el lenguaje gestual, el lenguaje verbal, y el lenguaje escrito. Algunas de las alertas que se pueden presentar en esta área son:

  • Ausencia de balbuceos o gorjeos
  • Tarda en hablar y en enriquecer su vocabulario
  • Le cuesta seguir instrucciones
  • Combina palabras sin conectores
  • Suele tener dificultad para “encontrar” la palabra correcta al hablar
  • Con frecuencia repite todo lo que el otro dice
  • Se pierde en las conversaciones

Desarrollo Motor: se divide en desarrollo motor grueso y desarrollo motor fino. El desarrollo motor grueso se refiere a los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de control que se tiene para mantener el equilibrio, la postura y el movimiento. Coordinación motriz de cabeza, tronco y miembros superiores e inferiores. Es la habilidad del niño para usar los músculos grandes para sentarse, pararse, caminar o correr. El desarrollo motor fino está relacionado con los pequeños movimientos que se producen en las manos, muñecas, dedos, pies, dedos de los pies, los labios y la lengua

  • Debilidad para sostener la cabeza con firmeza.
  • Dificultad en la coordinación física.
  • Aumento o debilidad del tono muscular.
  • Ausencia de respuestas motrices frente a la exposición de estímulos.
  • No gatear.
  • Debilidad para permanecer de pie con ayuda.
  • No caminar.
  • Caminar sin estabilidad.
  • Caerse mucho.
  • Dificultad para subir y bajar escaleras.
  • Debilidad en el freno inhibitorio.
  • Alto nivel de actividadmotora.
  • Bajo nivel de actividadmotora.
  • Tardanza en desarrollar la motricidad fina y las habilidades para tomar el lápiz

Desarrollo Cognitivo: Es la capacidad del niño para aprender, adquirir información sobre lo que lo rodea, memorizar, razonar y resolver problemas.

  • Ausencia de reflejos
  • Dificultades para la fijación ocular.
  • Poco interés por la exploración de objetos, personas, espacios y la interacción con los mismos
  • Falta de respuesta cuando se le llama por el nombre.
  • Realiza las actividades a un ritmo lento.
  • Dificultad para seguir indicaciones o rutinas.
  • Dificultad para comprender preguntas o resolver problemas cotidianos.
  • Dificultar para saber para qué sirven las cosas familiares.
  • Debilidad para usar objetos de uso común.
  • Poco interés por la exploración de objetos, personas, espacios y la interacción con los mismos.

Desarrollo Socio afectivo: Es el proceso por el cual cada niño va conformando su mundo emocional y sentimental. Incluye procesos de autocuidado, dependencia e independencia, expresión de sentimientos y emociones y aprendizaje de pautas de comportamiento con el fin de alcanzar una mejor adaptación al medio. Incluye el conocimiento de sí mismo y de su entorno que le permiten el reconocimiento de sus conductas afectivas y de los demás

  • Dificultad para darse cuenta o importarle si la persona que le cuida se va a o regresa.
  • Mantenerse en estado letárgico.
  • Cambia de estado de ánimo de un momento a otro sin causa aparente.
  • Tiene baja tolerancia a la frustración.
  • Parece hipersensible al ruido.
  • A la primera dificultad que se le presenta tiende a abandonar la actividad.
  • Ausencia de llanto.
  • Aumento en el llanto por tiempo prolongado.
  • Ignora a otros niños.
  • Dificultad para expresar variedad de emociones.
  • Dificultad para responder a abrazos y para establecer contacto con los demás.

También hay otras señales de alerta importantes que se manifiestan desde la percepción visual y auditiva que vale la pena mencionar:

Percepción visual: estas alertas dan cuenta de una posible dificultad para interiorizar y procesar la información que recibe a través de la modalidad visual:

  • Dificultad para seguir objetos y rostros con la mirada.
  • Le es difícil ver y necesita acercarse mucho a los objetos.
  • Le es difícil organizar su cuerpo en el espacio.
  • Se acerca demasiado a los objetos.
  • Demuestra demasiado esfuerzo para observar.
  • Se tropieza a menudo.
  • Tiene desviaciones visuales.

Percepción auditiva: estas alertas dan cuenta de una posible dificultad para interiorizar y procesar la información que recibe a través de la modalidad auditiva:

  • Dificultad para responder o no responde ante ruidos fuertes.
  • Solicita con frecuencia que le repitan las cosas.
  • Dificultad para distinguir diferentes sonidos.
  • Confunde palabras parecidas.
  • Responde mejor cuando se le habla desde un lado que del otro.
  • No escucha si la persona que le habla está detrás de él o ella.
  • Habla muy alto o muy bajo.
  • A menudo no parece escuchar y estar distraído o distraída.
  • Tiene problemas de equilibrio.
  • Malformaciones del pabellón auricular

Es muy importante que tengas en cuenta que las alertas mencionadas solo son una guía orientadora y no constituyen una regla para la identificación de las mismas.

En caso de que identifiques una de estas señales de alerta en el desarrollo de tu hijo es indispensable que busques la atención de un especialista que te ayude a determinar si puedes darle tiempo o si es necesario iniciar la gestión para un diagnostico clínico.

[1] Extraídas del Procedimiento del Seguimiento al Desarrollo de los Lineamientos Técnicos y Conceptuales del Programa Buen Comienzo 2020, Anexo 9.

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