Estrategias para fortalecer el desarrollo personal – social en la primera infancia

Cuando pensamos en el desarrollo infantil es necesario contemplarlo de manera integral, es decir que lo veamos como un proceso y como sistema. Cuando hablamos de proceso nos referimos al cambio y transformación gradual donde cada vez se van logrando mayores niveles de organización y maduración; en cuanto a contemplar el desarrollo como un sistema nos lleva a considerar la importancia de las interacciones entre diferentes áreas y procesos, donde hay una interdependencia y reciprocidad.

Así que es fundamental conocer cada una de las áreas del desarrollo sin perder la mirada en el desarrollo integral, ya que estas mantienen siempre la interacción y complementaridad. Estas áreas del desarrollo son la motricidad gruesa y fina, el lenguaje y el área personal-social, las cuales en los primeros cinco años es muy importante su fortalecimiento. En esta ocasión te contaremos un poco más sobre el área personal social, qué es y como podemos fortalecerla en la primera infancia.

El desarrollo personal social hace referencia a la iniciación y respuesta a la interacción social, dependencia e independencia que va dando paso a la autonomía, expresión de sentimientos y emociones, aprendizaje de pautas de comportamiento relacionadas con el autocuidado. Este es un proceso que va desde recién nacido hasta la adultez. Los seres humanos somos seres sociales y por tanto necesitamos de la interacción con otros y de ambientes apropiados para el desarrollo personal social, donde es fundamental que los adultos significativos brinden un acompañamiento afectuoso, dinámico y seguro a partir de acciones intencionadas que promuevan nuevas experiencias como un factor fundamental y decisivo en su proceso. Te presentaremos algunas estrategias o actividades que puedes implementar en casa según el momento del desarrollo para fortalecer su área personal social:

Bebés entre 4 a 9 meses:
– Exprese su afecto al bebé en las diferentes oportunidades que comparta con él.
– Esté siempre disponible ante los llamados del bebé.
– Extienda los brazos para que el bebé intente buscarlos.
– Estimule las carcajadas a través de juegos como escondidas, acercarse y retirarse sucesivamente, cosquillas, etc.

Bebé entre 9 a 12 meses:
– Juegue con el bebé y repita las actividades que más le gustan.
– Permítale la manipulación de los utensilios necesarios para su alimentación: cuchara, vaso, plato, taza.
– Felicite al bebé, abrácelo, apláudalo y estimúlelo por sus logros
– Utilice expresiones sociales acordes con cada situación, por ejemplo: gracias, hola, chao y felicite al bebé cuando las utilice en el momento adecuado
– Exprésele afecto en todas las oportunidades de la vida diaria
– Dele al niño la confianza, el espacio y la seguridad que requiere en este momento de su vida para explorar el entorno y desarrollar sus habilidades, quédese cerca cuando es necesario y aléjese un poco cuando el niño puede arreglarse solo, pero siempre este ahí para él para cuando retorne en su búsqueda.

Niños entre 12 a 18 meses:
– Establezca rutinas claras y sencillas durante el día
– Anticípele lo que ocurrirá al finalizar una actividad
– Permítale jugar con bastidores (cierres, botones, cordones)
– Pídale al niño que señale las prendas de vestir en un muñeco, en láminas y las que él lleva puestas
– Permítale desvestirse solo, pero acompañándolo en el proceso mientras logra hacerlo por sí mismo, por ejemplo: sáquele una mano de la camisa y él saca la otro; muéstrele como quitarse las medias, ayúdele con botones, cierres, el derecho y el revés de la ropa, los cordones, etc.
– Señálele y nómbrele las partes del cuerpo en un muñeco y luego en su propio cuerpo

Niños de 18 a 24 meses:
– Permítale realizar juegos de roles, representando diferentes oficios
– Pregúntele por lo que es de él y muéstrele lo que es de los demás
– Enséñele el nombre completo de sus familiares más cercanos
– Pídale que identifique sus familiares en fotografías y los nombre
– Cántele canciones, cuéntele historias, léale cuentos acompañado de expresiones corporales
– Háblele de las emociones que siente durante los diferentes momentos del día o situaciones, por ejemplo: hágale saber cuándo está alegre, triste, enojado, asustado, etc.
– Léale cuentos y háblele de las emociones que allí encontrará pidiéndole que las nombre
– Muéstrele imágenes de rostros en las cuales se reflejen diferentes emociones y pídale que las identifique
– Párese con el niño, niña frente a un espejo e imiten emociones nombrando cada una de ellas
– Con su rostro refleje emociones, nómbrelas y pídale al niño, que las imite

Niños entre los 2 a 4 años:
– Permítale realizar por sí mismo las actividades que desea hacer, pero con su acompañamiento
– Planee situaciones o actividades en las que pueda compartir con otros niños de su edad
– Asígnele pequeñas tareas que pueda realizar acorde a su capacidad
– Establezca rutinas para que logre predecir lo que sucederá y se prepare para ello, le ayudará en el tema de la independencia
– Demuéstrele afecto y háblele de las emociones que siente
– Dialoguen frente a diferentes situaciones que le pueda pasar a las personas y los sentimientos o emociones que esto podría generar en ellas
– Aprovecha cada momento o situación para nombrar las emociones que emergen de ellas

Niños de 4 a 5 años:
– Es importante al momento de jugar, preguntarle al niño o niña el juego que desea.
– Realicen juegos con instrucciones y reglas.
– Motívelo y permítale vestirse y desvestirse por sí mismo brindándole ayuda cuando lo requiera y en las tareas que se lo solicite.
– Propicie la interacción y juegos con otros niños en diferentes escenarios y situaciones.
– Muéstrele fotos desde su nacimiento hasta la época actual para que le ayude a comprender el concepto de tiempo.

Estas actividades para niños son sencillas y se pueden realizar en la casa y en la cotidianidad, sin embargo, no podemos creer que por ser simples son menos efectivas; en el desarrollo personal social es fundamental el rol del adulto que acompaña, las experiencias y ambiente en el cual el niño o niña se encuentra, es por tanto que las manifestaciones de amor y buenos tratos serán el factor clave para fortalecer ésta área del desarrollo.

Bibliografía:
-Escala Abreviada del Desarrollo-1 (Ortiz Pinilla, Nelson, 1999)
-Escala Abreviada del Desarrollo-3 (Actualización a Escala Abreviada del Desarrollo-1, Pontifica Universidad Javeriana, 2016)
-Cartilla: La Infancia, una ventana de oportunidad que se abre para el resto de la vida. Fundación Carla Cristina.

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